Autor: Gabii
Fecha de publicacion: Lunes 29 de septiembre del 2025
Valle de Bravo es uno de los destinos más visitados del Estado de México gracias a su lago, montañas y calles coloniales. Sin embargo, alrededor de este Pueblo Mágico existen otras localidades con historia, cultura y tradiciones que merecen un lugar en cualquier itinerario. Conocer estos pueblos cercanos permite descubrir la diversidad cultural del estado y vivir experiencias únicas fuera de las rutas más comunes.
A poco más de una hora de Valle de Bravo se encuentra Malinalco, un Pueblo Mágico rodeado de montañas y vegetación. Su mayor tesoro es la zona arqueológica donde se alza el Cuauhcalli o Casa de las Águilas, un templo mexica tallado directamente en la roca. Subir hasta este sitio no solo ofrece una lección de historia prehispánica, sino también vistas espectaculares del valle que lo rodea.
Las calles empedradas de Malinalco conservan casonas coloniales, talleres artesanales y un ambiente tranquilo. Entre sus atractivos destacan el convento agustino del siglo XVI y los mercados de comida típica donde es posible probar platillos como los tamales de frijol con hierbas de la región.
Famoso por sus aguas termales, Ixtapan de la Sal es un destino que combina historia, arquitectura colonial y bienestar. Su parroquia de la Asunción de María, con fachada de cantera, refleja la importancia que tuvo el lugar en tiempos virreinales.
En los talleres de la zona se elaboran figuras talladas en piedra de ónix y obsidiana, además de dulces típicos que han pasado de generación en generación. Caminar por sus plazas permite disfrutar de un ambiente provinciano que contrasta con la vitalidad turística del lugar.
El Oro fue uno de los centros mineros más importantes del país en el siglo XIX. Hoy en día, sus construcciones de estilo europeo como el Palacio Municipal y el Teatro Juárez lo convierten en un espacio único en la región.
A las afueras del pueblo se encuentra la Presa Brockman, un sitio rodeado de bosques ideal para caminatas y paseos al aire libre. Esta combinación de historia minera y paisajes naturales ha posicionado a El Oro como uno de los destinos más peculiares del Estado de México.
Ubicado a menos de una hora de Valle de Bravo, Temascaltepec conserva la tranquilidad de un pueblo serrano rodeado de ríos y montañas. Es un lugar perfecto para quienes buscan un entorno natural poco explorado, con cascadas y miradores que sorprenden a cada paso.
Su centro histórico resguarda templos y edificios coloniales que narran la importancia de la región en la época virreinal. Además, la producción de café y frutas como el aguacate y el durazno forman parte de su identidad agrícola.
Explorar los Pueblos Mágicos cercanos a Valle de Bravo permite comprender la riqueza cultural y natural del Estado de México en toda su amplitud. Desde zonas arqueológicas prehispánicas hasta herencias coloniales, pasando por tradiciones artesanales y paisajes de montaña, cada destino ofrece una perspectiva distinta de la región. Para quienes visitan Valle de Bravo, adentrarse en estos tesoros escondidos es una forma de ampliar la experiencia y conectar con la esencia auténtica del estado.